Pequeños capitanes

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“Ese día parecía ser como otro cualquiera de poco viento. Sin embargo, cuando salimos del río el cielo empezó a tornarse de gris y las primeras gotas comenzaron a caer. En menos de 5 minutos, la mayoría de nosotros estábamos en el agua y nuestro barco a la deriva. La niebla nos dificultaba ver lo que nos rodeaba. Se había desatado,  lo que para nosotros parecía, un apocalipsis” comenta Arturo Martínez, miembro del equipo de competición del Club de Mar Puerto Sherry. A sus trece años, relata que hay que tenerle respeto al mar puesto que a veces puede resultar peligroso. “Nunca se sabe lo que puede pasar cuando estamos en el agua. Aunque solemos mirar las previsiones meteorológicas antes de ir a entrenar, nunca es fiable. A veces nos ha cogido algún  que otro temporal fuerte aunque nunca ha pasado nada grave gracias a nuestros entrenadores. Sólo se ha roto material” explica entre risas mientras añade que esta situación suele acabar en llanto  casi siempre. “A los  más pequeños les suele dar miedo salir al agua cuando hay mucho viento aunque saben que tendrán que acatar la decisión que tome la entrenadora o el entrenador finalmente". 

Más de 800 niños de toda Andalucía navegan y compiten en Optimist según las estadísticas de la Federación Andaluza de Vela.  Este barco diseñado exclusivamente para niños de entre seis y quince años está pensado para mantener un primer acercamiento con la navegación a vela. Según el director técnico del Club de Mar Puerto Sherry, Francisco Duarte, la base de todo regatista debe partir del Optimist. “Cuando un regatista no ha navegado antes en este barco se nota.  Suele tener carencias. En el Optimist aprenden los rumbos, la técnica y la táctica  necesaria para navegar de forma segura y fácil a la vez que aprender valores y descubren la competitividad sana”.  

Esta clase internacional, diseñada por Clark Mills en 1947, destaca por su reducido tamaño y su peculiar forma de bañera. Con ella su inventor buscaba conseguir estabilidad y simpleza para que los más pequeños aprendieran todo lo imprescindible de la navegación sin peligro. En ella compiten actualmente alrededor de 250.000 regatistas de más de 100 países distintos.

“Yo no tengo miedo. Me gusta mucho navegar. Aunque si hace mucho viento prefiero quedarme en casa viendo la tele”, cuenta el joven ‘Josete’ regatista del Club de Mar Puerto Sherry.