La sangre hallada en Nervión es humana

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Los restos de sangre fueron hallados el pasado miércoles 29 de octubre en la calle San Juan de Dios, ubicada en el barrio de Nervión, por un vecino de la zona. Éste, sobre las diez de la mañana salió de su domicilio y se dirigió a su vehículo cuando se percató de que el mismo presentaba unas extrañas manchas de lo que parecía ser sangre en el capó. Cuando bajó del coche y miró en la parte delantera, también pudo darse cuenta de dos grandes charcos de sangre que se encontraban uno justo debajo del radiador de su automóvil y otro en la acera. El rastro llegaba hasta un contenedor de basura, que se encontraba a unos 20 metros y en el que había nuevas manchas de sangre.

El ciudadano alertó al servicio de emergencias y este úlyimo a la Policía Local. Los agentes que se desplazaron al lugar de los hechos comprobaron que en el interior del contenedor no había nada, ya que la empresa Lipasam había procedido a la recogida de basura tan sólo unas horas antes. Así, alertaron a la Policía Nacional, que envió agentes de Homicidios y de la Unidad Científica a inspeccionar y fotografiar el escenario.

También se revisó el camión de Lipasam que realizaba esa ruta y los residuos recogidos durante esa jornada sin ningún resultado que aclarara el extaño hallazgo.

En un principio se dudaba de que la sangre fuese de origen animal o humano, pero los análisis científicos llevados a cabo por la Policía Nacional han determinado, definitivamente, que es humana.

El grupo de Homicidios de la Jefatura Superior de Policía no descarta ninguna hipótesis respecto al suceso que provocó que una persona perdiera tal cantidad de sangre. La investigación continua abierta y  actualmente se están realizando pruebas de ADN a las muestras de sangre para intentar identificar el perfil genético de los restos.

Se ha comprobado que no existen denuncias por desaparición y se ha preguntado en hospitales si durante la jornada llegó alguna persona que pudiese identificarse con el suceso. Por el momento, la incógnita de a quién pertenece esa sangre, se mantiene.