Túneles de congelación a -60ºC

0
1916

ANA I. RENDÓN

La empresa barbateña Frigoríficos Almadraba de Barbate S.L (Frialba) ha puesto en funcionamiento túneles de congelación para el almacenamiento del atún capturado en Barbate, Zahara y Conil. Esta iniciativa permite que pueblos como Barbate puedan implicarse directamente en la manufacturación del producto, el atún rojo de almadraba.

Según José Manuel Gallardo Martín (trabajador de la empresa) "con esta novedad, la almadraba, el sistema de pesca artesanal que ha condicionado la economía y vida de algunos pueblos del sur de España, ha recibido un importante impulso".

Hasta el momento eran habituales durante los meses de abril a junio la llegada de barcos frigoríficos japoneses a las costas gaditanas, que tras cada "levantá", examinaban, uno por uno, los ejemplares capturados. Debido a esto, los principales clientes del atún eran los japoneses.

La situación ha cambiado debido a los túneles de Frialba, ya que en estas instalaciones, situadas entre el puerto pesquero y deportivo de Barbate, los 18 túneles tienen capacidad para guardar el atún a una temperatura de -60ºC. Tras la pesca y el "ronqueo", las piezas son sometidas a un estricto proceso de glaseado con agua para que los atunes queden recubiertos de una fina capa de hielo durante el proceso de congelación. La capacidad de estas cámaras es de 500 ejemplares ultracongelados.

El señor Gallardo afirma que la ventaja de la congelación a tan baja temperatura es "que el atún no pierde su color original y se eliminan bacterias que pueden ser nocivas para el hombre cuando el pescado se consume crudo".

La almadraba es una antigua técnica que se usa para la captura del atún en Andalucía aprovechando la migración de los atunes desde el océano Atlántico hasta el mar Mediterráneo, donde pueblos como Barbate basaban su economía en la captura del atún rojo y posterior exportación y venta a Japón.

El problema actual de el atún rojo de almadraba es que está en peligro de extinción, hecho provocado por la pesca masiva de este y por el aumento de demanda, ya que actualmente los japoneses no son los únicos consumidores, es decir, el atún que se captura no es exportado íntegramente a Japón sino que se almacena en sus cámaras frigoríficas con la posibilidad de venderlo en cualquier época del año y a consumidores de otras nacionalidades, además de la japonesa.