Vuelco electoral histórico en Andalucía

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Ha sido un día de gran expectación y diversas especulaciones. Acercándose la hora en la que comenzaríamos a obtener los primeros resultados llegó la encuesta de ABC, elaborada por Gad3 que constaba de 4.800 entrevistas telefónicas entre el 14 y el 30 de noviembre, donde podíamos comenzar a hacer lo que serían suposiciones. Esto permitió a los medios de comunicación mantener a la audiencia en el tiempo en el que terminaban de cerrar los últimos colegios electorales que esta mañana tuvieron problemas para cumplir los horarios previstos.

La encuesta decía que PSOE estaría entre los 36-38 (30,6%), el PP consolidaría la segunda fuerza política y estaría entre los 22 y 26 escaños (19,7%), Ciudadanos (17,6%) irrumpiría el tercer puesto y estaría entre los 19-21, Adelante Andalucía se mantendría entre 18-20 con el apoyo del 18’4% y llegaría la quinta y nueva fuerza política al Parlamento andaluz por primera vez en su historia VOX, consiguiendo entre 8 y 10 diputados (10,2%).

Teniendo en cuenta en que la mayoría absoluta se consigue superando los 55 parlamentarios ya se hablaban sobre los posibles pactos entre la derecha para derrocar la hegemonía de izquierdas tras 36 años de gobierno en Andalucía.

Antes de conocer lo que serían los resultados definitivos, en todas las sedes se hablaba de prudencia aunque en algunas con más optimismo que en otras. Se seguían las actualizaciones con preocupación pero siempre con calma.

Inés Arrimadas aseguraba “un buen resultado” para Ciudadanos y en VOX ya celebraban la victoria de antemano porque las encuestas le daban un gran hueco, algo que quiso destacar la líder de la extrema derecha en Francia, Marine Le Pen, que felicitaba al partido afín a su ideología con un mensaje en Twitter calificando la puntuación que señalaban los medios de comunicación como “muy significativa”.

A las 18:00 horas podíamos conocer que la participación era del 46,47%, un dato bajísimo que se ha podido entender como respuesta a un malestar colectivo. Casi cinco puntos por debajo que las anteriores elecciones de 2015. No era, en absoluto, un buen dato para nadie pero mucho menos para la formación de Susana Díaz, pues la participación que más bajaba provenía especialmente de las zonas más socialistas.

Cerca de las diez de la noche conocíamos de golpe casi el 83% escrutado que marcaba el que iba a ser el resultado final:

  • PSOE, ganaría las elecciones con 33 escaños a pesar de perder catorce.
  • PP, consolidaría la segunda posición con 26 diputados pero perdiendo siete con respecto a las anteriores elecciones.
  • CIUDADANOS, dispara sus escaños, pasando de nueve a 21.
  • ADELANTE ANDALUCÍA, se queda con 17 tras perder 3 escaños con respecto al año 2015.
  • VOX, entra de lleno en la política andaluza consiguiendo 12 escaños.

Las reacciones llegaban desde todos los rincones del país y especialmente de Cataluña: Xabier Albiol celebraba el triunfo de la derecha a pesar de perder siete diputados mientras que Gabriel Rufián sentenciaba que “han sacado a Franco del Valle de los Caídos y lo han metido en la Junta de Andalucía”.

Después de conocer los resultados, ¿cuál es el próximo paso?

El 27 de diciembre es la fecha ya elegida para que los nuevos diputados electos tomen posesión de sus actas. Después serán los pactos que se vayan consiguiendo los que vayan marcando los tiempos. Hay que recordar que en las anteriores elecciones, Susana Díaz tardó hasta ochenta días en poder ser investida y convertirse en Presidenta del Parlamento andaluz.

Tanto Juanma Moreno (PP) como Juan Marín (Cs) han anunciado que se presentarán a una investidura. Desde la dirección del PP andaluz aseguran que los andaluces tendrán el cambio que han pedido en las elecciones en una nueva época de diálogos que “comenzará mañana mismo”. Y por otro lado, Ciudadanos celebraba que el trabajo duro haya dado sus frutos.

Se esperaba especialmente la reacción de Susana Díaz (PSOE) que ha calificado el día de hoy como “triste a pesar de haber ganado las elecciones y seguir siendo la primera fuerza política en Andalucía” pero ha añadido que será contundente en su lucha contra la irrupción de la ultra derecha y pretende “pararlos con la ayuda de las fuerzas constitucionalistas.”

También han llegado las reacciones desde las direcciones generales de los partidos: Pablo Iglesias asegura que “Teresa Rodríguez es la mejor apuesta para Andalucía” y que aunque esperaban unos mejores resultados, además advierten “no tenerle miedo al movimiento ultraderechista” pidiendo ayuda a las organizaciones sociales para “seguir defendiendo las libertades que nos dejaron nuestros padres y abuelos”.

En Ferraz, el encargado de dar la rueda de prensa ha sido Ábalos que ha pedido que “no sea la extrema derecha la que decida el futuro de los andaluces”.

Santiago Abascal, líder estatal de VOX,  se ha desplazado a Sevilla para celebrar el triunfo en un acto donde escaseaban las banderas de Andalucía, demostrando que sigue queriendo “la unificación de España”.

Desde que el bipartidismo murió hace algunos años, una vez que se conocen los resultados todo el mundo se pone a sumar posibles pactos que puedan formar un gobierno. Los que ahora mismo parecen posibles o que los propios dirigentes políticos han anunciado en sus ruedas de prensa son los constituidos por:

– PP + Cs + VOX = 59 escaños. Conseguirían la mayoría absoluta, que está en 55, si pudieran llegar a un entendimiento en un tripartito. El hacer estas cuentas deja claro que la investidura del próximo presidente andaluz pasaría necesariamente de VOX en el arco parlamentario de la derecha, ya que sin VOX solo contarían con 47 votos a favor y la negativa de la izquierda sumaría los 50 votos

– PSOE + PP + Cs = 80 diputados. Es lo que ha pedido Albert Rivera en su discurso, ha hecho un llamamiento a los partidos constitucionalistas alegando que el ya prestó su ayuda a Rajoy y Susana Díaz  cuando lo necesitaron, siendo el candidato a  presidir la nueva Junta de Andalucía, Juan Marín, líder de Ciudadanos; que apuesta indudablemente “a favor de un cambio de gobierno en Andalucía”.

Tendremos que esperar para ver qué nos espera, de lo que sin duda es ya, una nueva etapa tras un día histórico.