San Mamés, tierra prohibida

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Volvió a pasar. Igual que ocurrió las otras siete veces. El Sevilla volvió a irse de vacío en San Mamés y en esta ocasión no fue por no intentarlo. El equipo andaluz lamió el gol en varias ocasiones, pero no tuvo acierto en ninguna. Exactamente lo que sí tuvo el Athletic para llevarse los tres puntos.

De inicio, el conjunto sevillano planteó el partido con un doble pivote formado por Nzonzi y Pizarro en el medio del campo. Y como ocurrió las otras veces que ambos jugadores formaron juntos, no funcionó. El Sevilla tuvo la posesión pero no profundizó con ella. Pero por suerte o por desgracia, eso acabó con la lesión de Nzonzi. El francés tuvo que ser sustituido por Krohn-Dehli y el Sevilla vio la luz. El danés desatascó a su equipo y el juego empezó a fluir para que las ocasiones llegaran. La primera fue de Ben Yedder en un mano a mano que atajó Kepa. El meta volvió a lucirse en el partido con un segundo remate ajustado de Carole. El Sevilla llegó, pero Kepa aguantó atrás siendo el mejor de su equipo.

Y cuando mejor estaba el Sevilla llegó el mazazo. El Athletic no controlaba el partido, el único recurso del cuadro local eran los centros laterales al área. Faltó una figura que hiciera jugar al resto. De nuevo con Beñat en el banquillo, y con San José que poco aporta en la elaboración, todo el peso recayó en el joven Iñigo Córdoba. El canterano estuvo bien, pero se vió superado por el mediocampo sevillista. Pero poco importa eso en el fútbol. Con más sombras que luces, el Athletic se adelantó en una jugada aislada al filo del descanso con un golazo de Vesga. El golpeo del vitorino fue sutil y preciso para pasar por encima de Sergio Rico, que poco pudo hacer para detenerlo. 

Y tras la reanudación el guión cambió por completo. El Sevilla siguió teniendo el control, pero no creó peligro con él. Los de Bilbao mejoraron atrás y ganaron seriedad en defensa. Los andaluces movían la bola pero no la metían en el área rival. Al contrario que el Athletic, que tuvo el 2-0 en las botas de Vesga, pero el balón se fue tocando el larguero.

El Sevilla insistió dando entrada a Nolito para ganar profundidad y meter mano a la defensa de Ziganda. Pero no resultó, dos intentos de Krohn-Dehli y Vázquez fue lo más peligroso del conjunto de Berizzo en la segunda mitad. El Athletic por su parte dio entrada a Williams para aprovechar las contras y ganar minutos en cada salida arriba. Y con esa tónica el tiempo se fue perdiendo y el Sevilla sumó su segunda derrota de la temporada. Destacable que ambas sean contra los dos únicos rivales de entidad a los que se ha enfretado el Sevilla de momento: Atlético y Athletic.

Ahora los de Berizzo encaran un difícil partido en Rusia para la Champions y quedan en la tercera posición de la tabla con 16 puntos, a la espera de lo que hagan sus rivales en el resto de la jornada.