Los Spurs plantan cara en el Bernabéu

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El Tottenham sacó un punto de oro en el encuentro de ayer, ante un Real Madrid que sigue sin arrancar en su estadio. Un partido que finalizó 1-1, y donde los grandes protagonistas fueron los porteros. El empate del Dortmund ante el Apoel en Nicosia, deja el grupo H sin muchas modificaciones. Los blancos continúan líderes, empatados a puntos con los de Pochettino, seguidos de Dortmund y Apoel con un punto cada uno. 

El partido, que venía marcado como un duelo entre Ronaldo y Kane, comenzaba con varios sucesos en ambas áreas. Sería el portugués el que golpearía primero con un cabezazo al palo, que luego no supo aprovechar Benzema a puerta vacía. En el minuto 28, y tras una buena jugada por banda de los de Pochettino, los ingleses se ponían por delante en el marcador. Sissoko colgaba un buen balón al primer palo, que trató de alcanzar Kane aunque fue Varane el que finalmente encajaba el gol en propia puerta

Antes de llegar al descanso y tras una magnífica combinación entre Benzema y Kroos, el alemán provocaría el penalti que acabaría transformando Cristiano en el minuto 43. El luso ponía las tablas definitivas en el marcador, y lograba así su gol número quince en sús últimos ocho partidos de Champions League

Los del Zidane arrancaban la segunda parte sin conceder ningún respiro, dominando en el juego y protagonizando los ataques con mayor peligro. El Tottenham solo podía defenderse tras el buen arranque blanco, que solo pudo frenar Lloris. Primero paró con los pies un remate a bocajarro en el área pequeña de un Benzema que no tuvo su noche. Después sacó una buena mano a un misil de Cristiano. Y más tarde atajó otro buen disparo del portugués evitando uno de los goles de la noche y de la temporada. El siete del Madrid protagonizaba una carrera como las de antes, deshaciéndose de tres rivales y cruzando un disparo fortísimo que topó con el guardameta francés. 

Tras el esfuerzo sin premio de los blancos, el Tottenham se hacía notar. En una buena combinación entre Llorente y Kane, el inglés se quedaba mano a mano con Keylor y éste realizaba otra de las grandes atajadas del encuentro. Una mano salvadora al palo largo que afianzaba el punto para los locales, en una noche donde el poco acierto de los blancos y Lloris dejó al Bernabéu con ganas de más.